¿Cuál tipografía uso? Parte 2: Hacer la tarea

Cuando tenemos un proyecto nuevo, ya sea un producto o un servicio, empezamos por tomar decisiones de fondo y forma: ¿cómo se llamará?, ¿cómo será su contenido?   Requerirán de un logo: un identificador que los destaque entre la competencia; algo que ilustre de qué se trata su proyecto.

A partir de aquí pueden ocurrir dos escenarios. El primero, el más optimista, es que se contrate a un profesional. El segundo, el más común, que ustedes mismos lo resuelvan. Independiente del camino que elijan, nuestra recomendación siempre va a ser la misma: «hagan la tarea».

[La tipografía es el alma de una marca]

¿A qué nos referimos? No es lo obvio: investigar productos similares y sus estilos. Sino cavar más profundo: encontrar lo que no es tan evidente a primera vista. Les hablaré de un caso concreto; no buscamos señalar malas ejecuciones, pero sí malas coincidencias.

Una de las áreas en que me he venido especializando es en el diseño y confección de invitaciones de boda. Cuando empecé hice la tarea. Aprendí que en Costa Rica se habían venido trabajadando de un modo tradicional, y que las invitaciones que iba encontrando se parecían mucho entre sí. Hablaban de un evento elegante, detallado, romántico y se buscaba que éstas fueran algo muy personal, casi que se escribió a puño y letra. Y por supuesto puse atención al uso de la tipografía.

Sean invitaciones encargadas o no, la pregunta empieza por ¿cuál tipo uso? Ok, ¿cuáles tengo a mano? Abro el programa (Word, PowerPoint, InDesign, no importa)… voy al menú desplegable, bajo, bajo y BOOM! Ahí está: Edwardian Script, una tipografía que semeja la escritura de una pluma fuente, elegante, sofisticada.. todo lo que necesitaba, y lo mejor ¡ya venía instalada en mi compu! Les aseguro que por lo menos una invitación que hayan recibido o van a recibir vendrá con esta letra.

Y no me lo tomen a mal, no hay nada malo con esa tipografía. Lo que perturba y confunde, es cuando uno pone atención y ve no malas, sino pésimas coincidencias gráficas en la calle. Escenarios donde aquel a quien le hicieron el encargo no hizo la tarea. Este es uno de esos momentos donde una imagen habla más que mil palabras:

Recuerden: investiguen local, investiguen fuera: esa tipografía que elegí ¿alguien más la usa en un producto similar o incluso en uno diametralmente opuesto? No vaya a ser que confundan la invitación de una boda por un obituario.



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