Del día que aprendí a hacer videos

Del día que aprendí a hacer videos

LO MAGICO DE LA TIPOGRAFIA ES QUE SE ADAPTA A TODOS LOS FORMATOS, LA VOZ QUE ADQUIERE EN VIDEO VIBRA ante LOS OJOS DEL TELEVIDENTE.

Tengo 29 años, de los cuales he estudiado 25. Si… 25. Las aulas son lo mío. Y les voy a ser honesta, no es tanto que no logre saciar mi sed de aprendizaje, más como que gracias a mis niveles obsesivos de responsabilidad, es la única manera en que logro organizarme y plantear nuevos proyectos, que de otra manera no haría.

Hace un año, luego de 10 meses de descanso lejos de la Universidad, decidí matricularme en una Maestría en Artes.  En mi primer curso, Taller en Artes Visuales, teníamos que plantear un proyecto donde exploráramos herramientas ajenas a las que usualmente utilizábamos.

Detalles del primer día de rodaje. Fotos: El Tintero
Detalles de investigación de campo para la producción de mi primer video. Fotos: El Tintero

Si bien no sabía el medio que utilizaría, ya tenía claro que trabajaría el tema de la tipografía. Para ese momento El Tintero a penas se estaba cocinando, no estaba ni cerca de salir al aire. Fue entonces cuando, mientras investigaba, me topé un día con el video “¿Qué es Tipografía?, de Tamara Romero, publicado en mi blog favorito de tipografía Don Serifa. Lo demás, es historia.

Aprender nuevos trucos

Cuando planteé en clase la opción de hacer un video el profesor me dio su aval; eso sí… yo tendría que descifrar cómo hacerlo ya que ahí no había quien pudiera guiarme en el proceso técnico.

A pesar de las limitaciones y sin saber NADA de edición de video, tomé de referente el de Tamara (que dura 20 minutos) y presenté la propuesta de hacer un <humilde> video de 10 minutos para el curso. Para quienes saben de edición o para los que como yo intentan hacerlo.. saben que lograr 15 segundos de grabación es una odisea…así que por supuesto los diez minutos eran una utopía.

Entonces agarré mi teléfono y marqué el número en <speed dial> de mi querida amiga Ana Vi, una productora audiovisual. La conversación fue algo así:
Yo: Anita, me enseñás a editar
Ana: Ajaaaa… ¿para cuándo?
Yo: Hoy, el video lo entrego en una semana (clientada- parte 1)
Ana: [silencio] ¿y cuántos minutos son?
Yo: 10…
Ana: ay Dios, ya voy para allá.

Era un sábado, y al final de una jornada de más de 10 horas Anita me enseño desde usar la cámara en modo video, hasta aguantar la respiración para compensar mi pulso de (no) cirujano.  Fue una larga semana, de no dormir… y al cabo de 5 días cociné mi primer video de 1’55”.

Llegó el día de la presentación, mi pecho estaba que estallaba de la emoción y el orgullo de haber aprendido de cero una nueva herramienta. Mi profesor, quien sabía tanto de video como yo (hacía tan sólo una semana), me dijo: es muy corto, no me rinde.. preparate otro más larguito para de hoy en ocho (clientela-parte 2).

El siguiente sábado me fui al Mercado Central de San José… grabé más de 3 horas de rodaje, y de ahí nació mi segundo video.. el cual con mucha emoción les comparto aquí:

Todavía falta mucho trabajo para llegar a la altura del video de Tamara.. pero estas primeras experiencias sólo fueron prueba de que mi relación con Adobe Premier.. ¡recién inicia!

P.S. Gracias Ana Vi por mi crash course de Home-Video 101, y a mi equipo de producción ( Ana Lau, de La Bitácora, en la 2da cámara, y Theis en el comité de a-pollo) no hubiera logrado alcanzar un nuevo milestone de no ser por su ayuda  <3

 

 



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